
En el embarazo: alivia el cansancio, mejora la circulación sanguínea y la retención de líquidos.
En bebés: ayuda a conciliar el sueño, mejora los cólicos del lactante, y proporciona un estado de mayor tranquilidad y relajación
En niños: Ayuda a superar las etapas críticas del crecimiento. En los casos de asma infantil se ha demostrado que los niños tratados con Shiatsu padecen menos crisis y éstas son más leves, y se han reducido los niveles de cortisol. En niños autistas se ha conseguido mejorar su comportamiento de manera importante. También se ha demostrado la eficacia de los tratamientos en los casos de ansiedad producida por estrés post-traumático.
En ancianos: disminuye eficazmente los dolores articulares, flexibiliza los músculos y eleva el tono vital, garantizando así una mayor calidad de vida.

